Thursday, July 28, 2016

¿Cuál es el propósito de Dios para mi vida?


¿Cuál es el propósito de Dios para mi vida?



Estoy segura que todas nos hemos visto abrumadas por esta pregunta en más de alguna ocasión. Nos vemos paralizadas por las mismas interrogantes: “¿Qué debería de hacer?” “¿De qué manera puedo agradar a Dios?” "¿Es *insertar decisión importante aquí* la voluntad de Dios para mi vida?” Si alguna vez te has encontrado en esta situación, déjame decirte que no estas sola. Nuestro enfrentamiento con este tipo de dudas será constante a lo largo de nuestro caminar cristiano.

Sin embargo, ¿me creerías si te digo que la voluntad de Dios para ti no es ningún misterio? ¿Que todas estas dudas pueden ser aplacadas una vez nos tomamos el tiempo de leer su Palabra? Él no se encuentra de brazos cruzados, jugando con nosotras a “Frío o Caliente: ¡Adivina Cuál es mi Voluntad!” esperando que descifremos qué es lo que Él espera de nosotras. No nos encontramos en ninguna novela de suspenso con un misterio en la manos por resolver; fuimos creadas con un propósito, y Dios en su gracia y bondad nos ha dejado la revelación de su Palabra escrita para que podamos conocerlo a Él y su voluntad. 

Uno de mis autores favoritos, David Platt, lo pone de esta manera:

“La principal preocupación de Dios no es llevarte a ti o a mi del punto A al punto B a través de la ruta más rápida, fácil y clara posible. En vez de eso, su principal preocupación es que tú y yo lo conozcamos a Él de una manera profunda, y confiemos en Él de la forma más completa."

Entonces, ¿qué es lo que realmente Dios espera de ti y de mí? ¿Cuál es su voluntad para nuestra vida?


"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el grande y el primer mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: Amaras a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.” - Mateo 22:38-40

Este es el núcleo de la voluntad de Dios para tu vida. Que lo ames a Él por encima de todo, y que des a los demás del amor que has recibido. Ahora, ¿qué implica amar a Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y toda nuestra mente? ¿Qué dice la Biblia acerca de esto? 

“Si me amáis, guardaréis mis mandamientos” - Juan 14:15

¿Ves cómo todo se va conectando? ¿Qué más nos dice la Biblia acerca del amor hacia Dios? ¿Significa dejar malos hábitos? ¿Adorarle? ¿Qué tal el amar al prójimo? ¿Qué implica el amor al prójimo? Todas estas respuestas las podemos encontrar la Palabra de Dios. La Biblia no es un accesorio decorativo que viene incluido en el “paquete Cristiano”. Es la palabra VIVA del Dios mismo (Hebreos 4:12, 2 Timoteo 3:16), y un medio de gracia que Él nos ha dejado para que podamos conocerle más a Él, su naturaleza y su voluntad.

"Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo aquel que ve al Hijo y cree en Él, tenga vida eterna, y yo mismo lo resucitaré en el día final.” - Juan 6:40

Blogger Invitada
Alessandra Lievano

Sunday, July 10, 2016

EL MANUAL INÚTIL


Mi mamá me contagió una lección hace unos días.

Resulta que un buen amigo cumplía años y ella era la encargada de preparar la lasaña para la cena de celebración. Ella estaba emocionada-aparte de ser la mejor chef que conozco-porque iba a estrenar el horno de una cocina preciosa y moderna que se acaba de comprar.

Había cocinado desde temprano y se llegó el momento de meter los moldes al horno. Probó varias veces y el horno no encendía. Me llamó para que le ayudara a ver qué pasaba. La verdad yo solo entro a la cocina a ver qué saco de la refri, por lo que mi ayuda como podrán imaginar, no fue mucha.

Ella, con manual en mano estuvo tratando de adivinar qué pasaba. Yo traté de leer las instrucciones, pero me confundían tantos modelos diferentes que aparecían ahí. En un momento pensamos que era el gas que se había acabado, así que de emergencia pedimos un cilindro a domicilio. Después de tratar de encender el horno decenas de veces, mi mamá llamó a la esposa del cumpleañero para contarle la tragedia. Ella se vino corriendo a mi casa para ver si íbamos a hornear la comida a otro lado.

Pero cuando llegó a casa, me aparté y sólo escuché como entre ella y mi mamá hablaban del asunto. Mi amiga le repetía: “¿qué dice el manual?” “hay que leer el manual” “enséñeme el manual”.  Noté cierta impaciencia en el tono de voz de mi mami y pensé: “si ya lo intentamos, esa cosa no sirve” “ella cree que mi mami no sabe” “ese manual inútil”. De repente mi mamá gritó: “¡ya sé!” y corrió a la cocina. La seguimos y tarán! El horno encendió!!!

Había un paso simple que omitimos: al usar el horno por primera vez, se debía mantener presionado el chispero cierta cantidad de tiempo hasta que éste hiciera cierto sonido. Todas nos reímos por la aflicción que pasamos y respiramos aliviadas porque no comeríamos solo ensalada en la cena! Pero mi mamá dijo en voz alta: “Gracias Señor por la lección que acabas de darme. Siempre tengo que leer el ‘Manual’” Yo no dije nada, pero entendí su punto y tomé mi parte.

Y es que muchas de nosotras podemos pasar años en una iglesia sin tomarnos verdaderamente el tiempo de leer el ‘Manual de los Cristianos’, Su Palabra. Muchos de nuestros líos provienen de nuestro desconocimiento de las Escrituras. Pudimos habernos evitado mucho dolor si hubiéramos seguido Su voluntad revelada en la Biblia. Quizás hemos querido hacer funcionar nuestra vida (como al horno) a nuestra manera, sin siquiera consultar lo que Él tiene que decirnos en Su Palabra.

Siempre me ha llamado la atención que cuando Jesús oró por sus discípulos (Juan 17) justo antes de ser entregado para morir, dijo en el versículo17: “Santíficalos en Tu verdad, Tu Palabra es verdad”. En medio de la última plegaria del Señor Jesús por esos hombres que amaba, intercedió porque fueran expuestos a la Verdad de Dios, pues sabía que ella era poderosa para santificarlos y equiparlos para lo que vendría.

Sé que sabes todos los beneficios que trae a tu vida estudiar las Escrituras y no solo conocerla superficialmente. Sé que sabes que no es un ‘Manual Inútil’. No pretendo recitarte muchos versículos que te convenzan de sumergirte en ella. Solamente quiero invitarte a tomar acción, a dar pasos concretos para usar ese ‘Manual’ como es debido. Ten un plan sistemático de lectura diaria, involúcrate en los estudios bíblicos que tu iglesia ofrece, usa versiones de la Biblia que te ayuden a comprenderla mejor, lo que sea, pero actúa.

Deja que Su Palabra te sane, te consuele, te de esperanza, te guíe, te ayude a conocerle mejor, te enamore más de Su carácter, te confronte, te santifique, te prevenga de doctrinas insanas y te equipe para vivir de acuerdo a Su voluntad.



Si me entregaran una carta que mi papá hubiera dejado antes de morir, estoy segura que la leería a diario, la memorizaría, la doblaría y desdoblaría cada vez que pudiera, quizás hasta se la mostraría a otros, de verdad que la atesoraría muchísimo…entonces ¿cómo podría pretender vivir ignorando el tesoro que mi Papá me dejó en ese ‘Manual’, Su preciosa Palabra?

“Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón” Hebreos 4:12 NVI
Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti…entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios” Proverbios 2:1-5 RVR60


Blogger invitada
Doménica Maeda

Friday, July 1, 2016

UN LIBRO SORPRENDENTE

 
Siempre me ha encantado leer, pero tengo que aceptar que por mucho tiempo no me gustó leer la Biblia. Oía mensajes y sermones acerca de pasajes bíblicos, pero nunca me había dado a la tarea de estudiarla por mí misma.

Fue en el 2008 que mi vida tuvo un cambio de 180 grados. Podía notar algo diferente en el desarrollo de mi hijo de dos años, así que en mi angustia me dediqué a buscar un consuelo de parte de Dios en su palabra. En realidad yo solamente quería una respuesta a mi problema, una promesa de la salvación de mi hijo, pero Dios terminó sorprendiéndome. No me ofreció una receta, ni una promesa que “reclamar”, ni un manual para ser una mejor madre. Me presentó al mismo Jesús de una forma que nunca antes lo había visto y yo me enamoré perdidamente de Él. 

He sido cristiana desde pequeña, pero algo especial sucedió en esos próximos años. Jesús se fue revelando a mi vida y yo lo pude apreciar como nunca antes lo había hecho. La situación de mi hijo se fue complicando cada vez más y mi corazón estaba hecho pedazos, pero por otro lado era como una esponja que recibía y recibía amor de Dios a través de las páginas de su Palabra. En un principio me dediqué a buscar versículos aislados y a transcribirlos en cuadernos, pero después de un tiempo me puse a leer libros de la Biblia en una forma más sistemática y finalmente decidí apoyarme en comentarios bíblicos. Desde entonces no he podido apartarme de la Biblia. Para mí no es un deber leerla; es un placer, una necesidad, un alivio, un consuelo, una medicina para mi alma enferma…Han pasado ocho años desde entonces y las circunstancias de mi vida siguen más o menos iguales. Por fuera todo se ve similar, pero por dentro todo ha cambiado. Ahora ya no puedo concebir mi vida como era antes. No me puedo conformar con un sermón cada domingo por más lindo que sea. Necesito oír a diario una palabra de afirmación o de esperanza o de instrucción o de regaño de parte de mi Padre Celestial



He leído cientos de libros en mi vida, pero nunca he encontrado un libro como la Biblia. Puede ser que no tenga “dibujitos”, pero impregna su luz en mi alma de una forma indeleble. No me relaja desconectándome de la realidad, pero me ofrece paz conectándome con Cristo. Me confronta con mis errores, pero me ofrece el incondicional perdón de Dios. Puedo haber leído un pasaje mil veces, pero siempre tiene la capacidad de decirme algo nuevo la siguiente vez. Es un libro “mágico”: se abre cuando lo leo con actitud humilde, pero se cierra cuando lo leo con orgullo. Por fuera parece solamente un libro antiguo con reglas anticuadas, pero cuando la aplico a mi corazón es dulce a mi paladar. 

Quisiera que mi ejemplo sirva para inspirar a otras mujeres. No sé qué luchas estás pasando, pero la verdad es que la solución a todos nuestros problemas está únicamente en Cristo. No te puedo prometer que tu hijo será sanado o tus deudas canceladas. Sólo Dios conoce los planes que Él tiene para tu vida. Lo que sí te puedo asegurar es que Dios anhelamostrarte a su Hijo Jesucristo y no hay un mejor lugar para encontrarlo que en las páginas de esa Biblia guardada en tu gaveta. Búscalo, déjate sorprender.

“Y me dijo: Hijo de hombre, alimenta tu vientre y llena tus entrañas de este rollo que yo te doy. Y lo comí, y fue en mi boca dulce como la miel”  Ezequiel 3:3

Blogger invitada: 
Maria Elena Rivas